Lunes 06 de agosto de 2018

¿Qué son las cubiertas vegetales en el viñedo y para qué sirven?

Entre las líneas de vides se suele observar una pastura de baja o muy baja altura, a veces casi como una alfombra, otras veces un tanto más elevada, que es denominada “cubierta vegetal”. En esta nota veremos por qué existe y para qué sirve.

¿Qué es una helada y cómo afecta al viñedo?

Las cubiertas vegetales se establecen en los viñedos con distintos objetivos tanto agronómicos como vitícolas, afirmándose que siempre que no existan factores limitantes de tipo edafológico o hídrico, principalmente, que condicionen negativamente el desarrollo de la vid, y siempre que el tipo de cubierta elegida, así como su manejo, sean adecuados a los objetivos pretendidos, la cubierta vegetal es el sistema de mantenimiento del suelo más aconsejable para el viñedo.

Podemos citar como las principales ventajas de la cubierta vegetal, los siguientes ítems:

- Control de rendimiento de la vid

- Protección contra la erosión del suelo

- Control del vigor en el cultivo

- Mejora de la estructura del suelo

- Mejora cualitativa de las uvas

- Mayor sanidad de la cosecha

- Colaboración en el control de malas hiervas

- Facilidad para el tránsito de la maquinaria

- Mayor actividad microbiana en el suelo

- Enriquecimiento del suelo en materia orgánica

- Reducción del apelmazamiento del suelo por maquinaria

Sin dudas, es la manera más sencilla de reducir el vigor natural de la viña, creando competitividad por los nutrientes del suelo, ya que la vid debe “dedicarse” a entregar buenas uvas y no a crecer desmedidamente (recordemos que se trata de una plata trepadora). También, es la forma más natural de fertilizar la viña sin el inconveniente de aumentar los rendimientos. El desequilibrio entre el vigor y el rendimiento es uno de los principales problemas de la viticultura.

Por lo tanto, la limitación de la producción, necesaria para el mantenimiento de cierta calidad, lleva a limitar también los rendimientos mediante el raleo de racimos. Ciertamente, la cubierta vegetal puede ser un medio para equilibrar el vigor de la viña y su rendimiento teniendo como resultado final un aumento en la calidad de las uvas.

En diversos estudios realizados se demostró que los parámetros productivos de la viña se han visto muy afectados por las cubiertas, justamente lo buscado, a veces hasta en un 50%, ya sea por el menor número de racimos, el peso de los mismos, o el tamaño de la baya. El vigor de la planta, estimado a través del peso de la madera de poda, se ve también influenciado por la cubierta vegetal, con una merma que promedia el 40%.

Las plantas utilizadas como cubierta vegetal en viña pertenecen principalmente a las familias de las gramíneas y las leguminosas. Las gramíneas aportan una materia orgánica más estructurada y con más permanencia, mientras que las leguminosas contribuyen a la mejora del suelo a través de una materia orgánica de más rápida mineralización y con la posibilidad de fijar nitrógeno atmosférico. La elección de la especie destinada a la cubierta vegetal se da en función del objetivo que se pretenda buscar principalmente, como por ejemplo el abonado en verde, el control de la erosión, la limitación del rendimiento, o la limitación del vigor; siempre prestando atención a las condiciones edafo-climáticas, a la edad del viñedo, y a las disponibilidades de riego.

Por otra parte, las cubiertas vegetales se pueden clasificar en:

- según su origen, cubierta sembrada ó cubierta natural

- según su duración en el tiempo, cubierta temporal ó cubierta permanente

- según su ocupación en el terreno, cubierta total ó cubierta parcial.

Además de todos los beneficios y virtudes de las cubiertas vegetales, se deben tener presentes una serie de desventajas o peligros, siendo los tres principales:

- competencia excesiva por los nutrientes (fundamentalmente nitrógeno)

- competencia excesiva por el agua

- riesgo de heladas primaverales

Al respecto del último punto, tal vez el menos controlable, recordemos que un suelo desnudo tiene menos probabilidad de congelación en comparación con los que presentan cubierta vegetal. La humedad del suelo permite que absorba y retenga el calor. Sin embargo, durante el día, la vegetación presente en el viñedo refleja más luz solar y aumenta la evaporación. Esto reduce la cantidad de energía en forma de calor almacenada en el suelo, lo que disminuye la cantidad disponible para irradiar calor a la vid y protegerla de los daños por heladas. Cuánto más alta es la cubierta vegetal, mayor es el riesgo de dicho daño, por eso mismo en la primavera se debe tener lo más corta posible.

Pero aparte de lo anterior, en la Universidad de California, con un equipo de investigación dirigido por Steve Lindow y Glenn McGourty, descubrieron que hay otra razón por la que las vides son más propensas a los daños por heladas en presencia de vegetación: las bacterias que viven en las hojas de la vegetación actúan como núcleos para la formación de cristales de hielo a partir de la humedad del aire, potenciando la helada. Es este un tema que continúa en estudio aún, regido por lo empírico.

Por Diego Di Giacomo
diego@devinosyvides.com.ar
Sommelier - Miembro de la Asociación Mundial de Periodistas y Escritores de Vinos y Licores

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