Lunes 08 de enero de 2018

¿La Luna tiene influencia en el vino?

La biodinámia nace en Alemania en la década de 1920, de la mano del filósofo y escritor austriaco Rudolf Steiner. Luego de muchos años de estudio y perfeccionamiento, sus bases se fundamentan en regirse por el calendario lunar para realizar todas las labores en el viñedo y en la bodega.

¿Cómo son los vinos orgánicos y los vinos biodinámicos?

Si bien en numerosas oportunidades en “De Vinos y Vides” hemos escrito sobre los vinos biodinámicos, en esta ocasión centraremos la atención en la influencia que, según estos conceptos, ejerce la Luna sobre las vides y el vino. La intención, como siempre, es transmitir la información de la manera más objetiva posible, para que cada lector arribe a sus propias conclusiones, sabiendo que hay profesionales que descreen totalmente de los factores que describiremos, y que hay otros que los defienden a ultranza.

Así las cosas, se estudia la posición de todos los demás astros para comprender y regular los procedimientos, las ondas de frecuencias energéticas, trabajar sólo con compuestos orgánicos y naturales, respetar las fases solares, entender la viña como un microcosmos dentro de otro, que es el planeta, que a su vez está inmerso en el macrocosmos, y que todo funciona interactuando como un gran ciclo de vida. Todo regido fundamentalmente por la Luna, ya que cuando la misma está, por ejemplo, en creciente, así como influye sobre las mareas, también lo hace sobre los fluidos, como la savia de las vides.

De este modo, se recomienda podar con la Luna en menguante, puesto que la savia no fluye con tanta fuerza y la planta cicatriza más rápido. Y sobre los ritmos lunares, se marcan los apogeos (luna más lejana) y perigeos (luna más cercana), siendo éstos últimos no aptos para el trabajo agrícola por ser más proclives al ataque de plagas y distintas enfermedades. En el caso de la ubicación de la Luna ante una constelación del zodíaco, según el calendario de ciclos lunares de los vinos biodinámicos, existen cuatro tipos de días diferentes, que se enmarcan de la siguiente manera:

- Día Fruto: Cuando la Luna se encuentra en una constelación del elemento fuego (Aries, Leo y Sagitario), la actividad de las plantas se polariza, sobre todo, en la elaboración de frutos. El vino potencia sus matices tanto frutales, como los que se derivan de una elaboración cuidada para la perfecta adaptación de la variedad al terroir.

- Día Raíz: Cuando la Luna se encuentra ante una constelación del elemento tierra (Tauro, Virgo y Capricornio), la planta privilegia las raíces y en los vinos se subrayan los matices tánicos y el carácter singular de la variedad adaptada a un suelo específico (“carácter mineral”).

- Día Flor: Cuando la Luna se encuentra ante una constelación del elemento aire (Géminis, Libra y Acuario), son las flores de las plantas las que toman el relevo de la actividad prioritaria y los matices más florales del vino se expresan con intensidad.

- Día Hoja: Cuando la Luna se encuentra ante una constelación del elemento agua (Cáncer, Escorpio y Piscis) la actividad de la planta favorece las hojas, potenciando los aromas vegetales, que pueden ser de interés en blancos de carácter herbáceo, pero que no favorecen la cata de tintos.

En cuanto al “crecimiento” y “decrecimiento” de su cara visible iluminada por el Sol, se afirma que:

- Luna nueva: El flujo de la savia desciende y se concentra en la raíz.

- Cuarto creciente: El flujo de la savia comienza a ascender y se concentra en los tallos y sarmientos.

- Luna llena: El flujo de la savia asciende y se concentra en los brazos, sarmientos y frutos.

- Cuarto menguante: El flujo de la savia comienza a descender hacia los tallos y sarmientos.

Luna creciente y Luna decreciente o menguante:

Se dice que para reconocer si la Luna crece o mengua, no se debe creer lo que se ve, ya que dibuja una “D” cuando crece y una “C” cuando decrece, siendo creciente en el periodo que va de la Luna nueva a la Luna llena (donde en teoría aumenta la vitalidad de las vides). En el caso opuesto, la Luna es menguante en el periodo que va de Luna llena a Luna nueva, teniendo las vides en esta etapa menor vitalidad.

Luna en Apogeo y en Perigeo:

En su órbita elíptica alrededor de la Tierra, la Luna varía su distancia con respecto al planeta, diciéndose que se halla en su Apogeo cuando está en el punto más lejano, y en el Perigeo cuando está en el punto más cercano, siendo en éste último cuando su influencia sobre las vides y los vegetales en general es más fuerte (por eso de desaconseja trabajar las plantas en ese momento).

Luna ascendente y descendente:

Se denomina que la Luna es ascendente cuando transita el período en que cada día, su órbita se visualiza aparentemente más elevada que el día anterior, siendo exactamente a la inversa cuando la Luna es descendente.

Esto hace fluctuar del mismo modo la savia de las vides, habiendo más savia y más actividad por encima del suelo o parte aérea de las plantas en el período ascendente, mientras que en el descendente la actividad vegetativa se realiza sobre todo bajo tierra, en las raíces.

En el primer caso, es, por ejemplo, el momento oportuno para realizar injertos, y en el segundo caso, para podar o transplantar.

Por Diego Di Giacomo
diego@devinosyvides.com.ar
Sommelier - Miembro de la Asociación Mundial de Periodistas y Escritores de Vinos y Licores

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