Lunes 25 de diciembre de 2017

Los verdaderos beneficios del vino para la salud

En esta columna vamos a replicar un completo informe realizado en conjunto por la Sociedad de Cardiología de Mendoza y la Federación Argentina de Cardiología, acerca de los beneficios para la salud del consumo moderado de vino.

Beneficios del vino para la salud: la explicación de la "paradoja francesa"

Dicho informe fue presentado al Gobierno Nacional de Argentina hace algunas semanas, en medio de una puja por un posible nuevo impuesto a aplicar a los vinos, cosa que finalmente no sucedió, entre otros motivos, justamente por el ensayo que a continuación se transcribe, y que en su original lleva la firma al pie de los siguientes ocho profesionales: Adrian D’Ovidio Vicepresidente 1° Federación Argentina de Cardiología, Daniel Piskorz Presidente Federación Argentina de Cardiología, Carlos Secotaro Ex Presidente Sociedad de Cardiología de Mendoza, Sergio Giménez Presidente Sociedad de Cardiología de Mendoza, Fausto Ezequiel Cerruti Secretario Sociedad de Cardiología del Atuel, Daniel Mauro Presidente Sociedad de Cardiología del Atuel, Lumila Lescano Presidente Sociedad de Cardiología de Salta, y Moira Álvarez Presidente Sociedad de Cardiología de San Juan.

El Vino y la Salud Fundamentos Científicos

Introducción:

El consumo de vino tiene una antigüedad de por lo menos 4000 años y si bien se lo relacionado más con la cultura de los pueblos y las creencias religiosas. La relación con la Salud es también antiquísima.

Desde el siglo pasado surgen cuantiosos trabajos basados en el método científico que demuestran que el consumo de alcohol, específicamente del VINO; no solo no es perjudicial, sino que se demuestra que el consumo bajo o moderado (100 a 200 ml por día) puede ser beneficioso para la salud, fundamentalmente la cardiovascular.

Sin negar que el abuso en el consumo conlleva un aumento de la mortalidad por diferentes causas.

De manera que la comunidad científica acepta que dentro de un cierto rango de consumo diario existe una disminución de mortalidad, por encima y por debajo del cual la misma aumenta (curva J o U). A diferencia de otras conductas consideradas adicciones como el tabaquismo en el cual está demostrado que la mortalidad es siempre empinada (curva ascendente). El aumento de la mortalidad comienza desde fumar un cigarrillo al día y se hace más empinada mientras más se fume.

Ante los dichos públicos que circulan en estos días es interesante hacer un repaso de un importante cuerpo de evidencia que avalan los párrafos anteriores.

Dividiremos la evidencia en diferentes capítulos:

A) Evidencia observacional:

Es la más antigua, casi tan antigua como el vino, defendida por los padres de la medicina como Hipócrates o Paracelsus. Que por simple observación de la población que consumía moderadamente vino objetivaron y dejaron plasmado en frases que el vino era una bebida saludable. Ya más adelante en el tiempo en la misma línea podemos sumar a Luis Pasteur.

Conclusión: La simple observación de las poblaciones y sus conductas nutricionales muestran que el consumo de vino de manera moderada es saludable.

B) Evidencia de Estudios Poblacionales (epidemiológicos):

Constituye una verdadera revolución y es la piedra fundamental para el desarrollo de toda la evidencia actual. En la década de 1980 la Organización Mundial de la Salud decide realizar un estudio a nivel mundial. Participaron 26 países con el objeto de correlacionar consumo de grasas y mortalidad cardiovascular. Como era de esperar a mayor consumo per cápita de grasas hubo mayor mortalidad, con una rara excepción. Francia específicamente algunas de las ciudades estudiadas tenían alto consumo de grasas por cápita y baja mortalidad. Este fenómeno es conocido como Paradoja Francesa.

Serge Renaud, publica estos datos en la prestigiosa revista Lancet. Explicando que la paradoja puede producirse por el consumo de vino en la región y algunas características de la dieta en general tipo mediterránea. Este hito; primero desencadeno numerosos estudios del mismo tipo con poblaciones mayores como el Interheart Study que mostró como factores de riesgo cardiovascular positivos (disminución de riesgo cardiovascular) al ejercicio, consumo de vegetales y frutas y el consumo de alcohol.

Otro estudio americano sobre 245000 personas también demuestra que tomadores livianos o moderados son beneficiados. Por solo citar algunos. Conclusión: El consumo de alcohol tiene un efecto reductor de la mortalidad principalmente cardiovascular. También desencadenó una cascada preguntas como, por ejemplo: ¿Porque esta disminución de la mortalidad se hace expensas fundamentalmente de la enfermedad cardiovascular? A partir de esto se comienzan a realizar otro tipo de estudios.

C) Evidencia de Estudios Bioquímicos:

La enfermedad cardiovascular es la principal causa de mortalidad en los países occidentales, nuestro país responde a ese patrón. En un somero resumen la misma consiste en la obstrucción de las arterias del organismo, primero por el acúmulo de partículas de colesterol oxidado en las paredes de las arterias (placa aterosclerótica). Hasta un grado tal que el mismo termina rompiéndose hacia adentro y tapando la misma con un coágulo de plaquetas y una red de fibrina. De esta manera no llega más sangre al territorio irrigado y termina muriendo por falta de oxígeno y nutrientes.

Esto se denomina infarto. Por ejemplo: si es en el corazón es un infarto de miocardio y si es en el cerebro es un ACV. De manera que aquello que: Impida que el colesterol se oxide (antioxidantes) para que no se acumule en la pared arterial. Aumente el transporte del colesterol fuera de las arterias hacia el intestino (HDLc). Impida la agregación de las plaquetas y la fibrina formado coágulos. Son factores protectores de la enfermedad cardiovascular.

¿Tiene el vino alguno de estos factores?

El vino tiene más de 500 componentes descriptos el principal es el agua, el más conocido el alcohol etílico. Pero tiene además en especial el vino tinto muchos componentes de diferentes conformaciones químicas pero una función muy beneficiosa que es la función antioxidante. Son los famosos polifenoles. Estos son naturales y hallan en piel y en la semilla de la uva, de ahí que por las características de elaboración los polifenoles estén más presentes en vinos tintos o rojos.

Respondiendo a la pregunta: El alcohol etílico en consumo leve a moderado tiene un efecto antiagregante plaquetario (aspirina natural) y es capaz de aumentar el HDLc (barredor del colesterol de las arterias. En el vino encontramos además el beneficio adicional de los polifenoles, poderosos antioxidantes y por lo tanto protector.

¿Nuestros vinos tienen estas propiedades protectoras?

El Fondo Vitivinícola Mendoza realizó un estudio en asociación con la Universidad Nacional de Cuyo, Universidad de Glasgow, Universidad de Buenos Aires e INTA, con muestras de todos nuestros terroirs. El estudio demostró que los vinos argentinos tenían muy buen contenido de polifenoles comparables a los vinos franceses.

¿Es el vino y/o algunas características de la dieta lo que produce el efecto beneficioso?

Esta interesante pregunta fue contestada por el investigador chileno F. Leighton quien demostró la contribución sumatoria de la dieta mediterránea y el vino. Conclusión: El vino posee componentes protectores de enfermedad cardiovascular. ¿Estos elementos protectores se traducen en cambios clínicos en humanos?

D) Evidencia Clínica:

Tal vez la primera fue publicada 1904 Cabot R. C. en la revista médica JAMA es el primer artículo que demuestra una relación inversa entre el consumo de alcohol y la presencia de aterosclerosis. Este estudio paso “desapercibido”. En el año 1999 es publicado por H. Watanabe un estudio que demostró una dilatación de las arterias coronarias con aumento de flujo después de la ingesta de vino tinto a diferencias de otras bebidas como el whisky. Un año después fue publicada una mejoría en el flujo de otras arterias como por ejemplo las del brazo.

K. Mukamal en 2005 pone en evidencia una reducción de riesgo de infarto. Sobre el seguimiento de más de 50000 pacientes concluye que aquellos que consumían alcohol de manera leve a moderada tenían menos riesgo de infarto. Un año después publica un informe de 51000 varones profesionales de la salud con resultados similares. Un paso más. ¿En los pacientes con un primer infarto una dieta mediterránea que incluya vino es beneficiosa?

En el año 1999 es publicado un estudio que demuestra efecto beneficioso de la dieta mediterránea que incluye vino sobre la tradicional. También está demostrado que en pacientes diabéticos con un primer infarto se benefician con un consumo liviano a largo plazo. Conclusión: Existe abundante evidencia clínica de que el consumo moderado de alcohol tiene un efecto beneficioso sobre la más frecuente de las causas de muerte en occidente.

Perspectivas desde la Salud Pública:

Teniendo este completo cuerpo de evidencias favorables al consumo de vino dado sus probados beneficios preventivos de eventos cardiovasculares. La pregunta que se impone es: ¿Por qué las instituciones relacionadas con la Salud Publica se muestran tan cautas en las recomendaciones a la población?

La respuesta es muy simple, si hacemos difusión indiscriminada de esta información podemos dividir a los sujetos que la reciben en tres grupos. Los que reciben la información y la ignoran. Los que saben interpretarla y se benefician. Y grupos poblacionales vulnerables, desde lo social, lo etario, lo genético, etc. que caerán en el abuso y sus consecuencias nocivas. Pero no puede desconocerse la evidencia, debe entonces hacerse una recomendación personalizada teniendo en cuenta poblaciones de riesgo y contraindicaciones. Instituciones como la OMS, Guias Dietarias para Americanos 2015-2020, Asociación Americana del Corazón proveen información sobre la recomendación de consumo diario.

Conclusión Final:

Existe en la actualidad una creciente evidencia de los efectos beneficiosos del consumo leve a moderado de Vino sobre la enfermedad cardiovascular y también en otros procesos con procesos oxidativos subyacentes como el cáncer. Que la comunidad científica internacional y nacional sea cauta en las recomendaciones a la población por una necesidad de proteger poblaciones vulnerables, no justifica desde ningún punto de vista que el vino sea considerado insalubre por naturaleza. Esta idea es desatinada y sin ningún sustento en el método científico.

Por Diego Di Giacomo
diego@devinosyvides.com.ar
Sommelier - Miembro de la Asociación Mundial de Periodistas y Escritores de Vinos y Licores

De vinos y vides :: Portal especializado en el mundo del vino. Vitivinicultura, enología, bodegas, noticias y material especial.

Copyright 2014 - www.devinosyvides.com.ar - Todos los derechos reservados.