Lunes 30 de mayo de 2016

El sacacorchos: su historia y los distintos estilos

Es sin dudas un elemento inseparable de las botellas de vino, está en todas las casas, vinotecas y restós. En esta nota veremos cómo fue el nacimiento y la evolución del sacacorchos, y sus distintos modelos, desde los clásicos hasta los modernos.

Cuando en los comienzos de la vitivinicultura no existían los recipientes pequeños para almacenar el vino, o cuando después de su creación los mismos se tapaban con tacos de madera envueltos en fibra o lacres (los cuales distaban mucho de ser efectivos), no era necesario contar con un instrumento que fuese capaz de abrir las botellas sin romperlas. Por supuesto, esto cambió cuando el corcho hizo su aparición en el mundo del vino.

Los primeros registros históricos de los que se puede disponer, dan cuenta que en el siglo XVII existía lo que podría ser el antepasado más remoto del sacacorchos, que consistía en un tirabuzón de metal, utilizado por los soldados para extraer las balas del cañón de los fusiles cuando se quedaban atascadas, perforando el casco de las mismas y jalando hacia afuera. Ciertamente, era una tarea bastante peligrosa y conllevaba riesgos mortales.

Ese mismo tirabuzón, fue el que primero se usó en Francia para extraer un corcho y el que dio origen a la invención de un utensilio ideado específicamente para esos fines, que fue el famoso sacacorchos en forma de T, compuesto por un tirabuzón y un mango de madera ubicado en forma transversal al anterior (que todavía existe, se comercializa, y es el más económico de todos los modelos que describiremos más adelante).

Aunque en realidad, hubo un paso intermedio. En el siglo XVIII, antes de que se instale el mango de madera, los tirabuzones tenían una especie de anilla en uno de sus extremos, donde se metía un dedo, cosa que era un tanto dolorosa al momento de tirar hacia atrás. En este mismo siglo, se populariza la botella de vidrio en formas bastantes similares a las de nuestros días, y también se expande el uso del corcho de alcornoque.

En el año 1795, un profesor inglés de nombre Samuel Henshall, hizo la primera patente oficial de un sacacorchos, manteniendo la forma de T y agregando una especie de arandela para que haga las veces de tope al haber ingresado el espiral hasta el final del corcho, haciendo rotar el mismo en el interior del cuello de la botella, lo que redundaba en una más fácil extracción. Por otra parte, existe una versión que afirma que un cuchillero de Irlanda llamado Thomas Read, ya había fabricado unos años antes, en 1770, un elemento muy similar al que 25 años después patentó Henshall. Algunos afirman que le robó la idea, otros que era un objeto parecido pero mejorado, y otros que el señor Read no tuvo la visión comercial que sí tuvo Henshall.

En 1802, otro inglés, Edward Thomason, inventó un modelo más complejo, con la idea de un sistema telescópico de doble acción y roscas en sentidos opuestos con un tipo de manija metálica en el extremo por el que se agarraba. Este modelo evolucionó en el sacacorchos de “alas”, que se hizo muy popular en las décadas de 1970 y 1980. A la invención de Thomason, le siguió en 1884 Marshall Wier con el tipo “acordeón”, que consistía en una serie de palancas plegadizas.

Luego, el alemán Karl Wienke ideó un sacacorchos de bolsillo que usaba el mismo pico de la botella como punto de apoyo. En 1930, Dominick Rosati patentó definitivamente el sacacorchos de alas, y en 1979 el estadounidense Herbert Alien ideó el sacacorchos de palanca de tres tiempos, conocido actualmente con el nombre de “rabbit”, y que se utiliza hasta como adorno, ya que generalmente viene dentro de un estuche muy prolijamente presentado.

En la actualidad, estos son los seis modelos de sacacorchos más expandidos y utilizados:

- “De dos tiempos”, utilizado por la mayoría de los sommeliers y mozos.

- “En forma de T”, que es el clásico y requiere cierta fuerza, generalmente “atrapando” la botella entre las piernas para jalar hacia arriba.

- “De alas”, muy difundido en los hogares, y que cuando se deja en la mesa es usado por los niños para jugar.

- “De láminas”, empleado para descorchar botellas muy añejas con el corcho dañado, ya que el mismo no se agujerea, sino que es “abrazado” por el sacacorchos. Hay que saber usarlo.

- “De palanca”, que viene en varios modelos, e inclusive hasta de pared.

- “De tres tiempos o rabbit”, que tiene un uso creciente, sencillo, y suele usarse como presente o regalo.

Por Diego Di Giacomo
diego@devinosyvides.com.ar
Sommelier - Miembro de la Asociación Mundial de Periodistas y Escritores de Vinos y Licores

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