Sábado 14 de junio de 2014

Las bodegas en el fondo del mar

Superando lo que cualquiera de nosotros pudiese llegar a imaginar, se está transformando en una moda el hecho de añejar las botellas de vino en el fondo del mar. ¿Por qué se hace esto?, ¿cuáles son los vinos del mundo que atraviesan por este particular proceso?, ¿cómo nació la idea? Todo en esta nota.

El plan de añejar las botellas en el fondo del mar, proviene de los hallazgos realizados en los distintos descubrimientos de embarcaciones hundidas alrededor del mundo hace cientos e incluso miles de años, dentro de las cuales se encontraban botellas o ánforas repletas de vino. Un ejemplo de lo anterior, tiene como protagonista al recordado investigador Jacques Cousteau, que ubicó, junto con su equipo, un navío en el lecho del mar en las costas de Marsella.

Adentro del mismo, se hallaron más de mil ánforas con vino de la época romana, que soportaron el paso de aproximadamente 2.000 años. Y para sorpresa de todos, cuando los probaron, los vinos estaban buenos, bebibles aún. Y lo mismo sucedió con muchos de los naufragios descubiertos que contenían vino abordo. A tal punto, que muchas de estas reliquias fueron subastadas a valores altísimos, siendo adquiridas la mayoría de ellas por coleccionistas de vino. Entonces, considerando todo lo anterior, varias bodegas pusieron manos a la obra.

Básicamente, recopilando las experiencias de los distintos viticultores, las botellas se colocan en jaulas de acero inoxidable hechas a medida, o bien en módulos de hormigón, algunos de ellos con alta tecnología de monitoreo incorporada, y otros como si se tratase realmente de un tesoro submarino abandonado. Luego, estos recintos son depositados en el fondo arenoso, a una profundidad variable (ya veremos por qué) de entre 15 y 30 metros.

Y allí son dejados, por períodos que van desde 6 hasta 18 meses, acorde al resultado buscado y al tipo de vino. Finalmente, y para hacerla completa, se organizan expediciones de buceo para que cada comprador o turista enológico, retire del fondo su propia botella, entre corales y peces, la cual él mismo disfrutará en tierra firme. Inclusive, en algunos casos, previamente se acomodan las botellas en unas especies de cofres, y se hace la búsqueda del tesoro.

Los creadores de los proyectos aseguran que no se daña ni ataca el medio ambiente en absoluto, ya que justamente se pretende mantener las profundidades en su estado más salvaje, para darle el marco más atractivo posible al evento. De hecho, las algas y conchillas que se adhieren a las botellas durante su estadía en el mar, no son retiradas al momento de venderlas, para lograr garantizar su añejamiento en las profundidades.

Ahora bien, ¿en qué se beneficia el vino estando allí abajo? Según los resultados y testimonios, "el vino adquiere un delicioso punto de salinidad y un especial buqué mineral", ya que madura en perfectas condiciones de presión y temperatura constantes en casi todo el año, oscuridad y silencio, redundando en mayor intensidad de colores, complejidad y multiplicidad de aromas, y una particular suavidad. Esto se completa con la energía del leve movimiento del agua a esa profundidad y su carga salina.

Las mareas, regidas por la luna, le dan un toque biodinámico a la experiencia, aportando su influencia con el vaivén de las masas de agua y su fuerza osmótica por la concentración de sal. La marca térmica promedio que registren las aguas del lugar elegido, indicará a qué profundidad se deben colocar las botellas, considerando que cuanto más hondo, menor temperatura habrá. Se obtienen vinos "redondos en boca", equilibrados y sedosos, gracias a su lento y armonioso envejecimiento.

Mucho más lento y armonioso que aquellos que se estiban en la forma tradicional dentro de las salas de las bodegas, quedando los sumergidos "como detenidos en el tiempo". Claramente en este fenómeno, se puede destacar la influencia de la presión del agua y su energía osmótica. Es en suma, sin dudas, un innovador sistema de crianza de los vinos en botella, al cual cada vez se van agregando más bodegas y empresas relacionadas.

Como ejemplos de aquellos emprendedores que están enviando sus botellas a las profundidades del Pacífico, Atlántico, Mediterráneo y Cantábrico, podemos citar a las siguientes bodegas: Viña Casanueva (Chile), Mira Winery (Estados Unidos), Bisson Vini (Italia), Chateau Larrivet-Haut-Brion (Francia), Bodegas Luis Pérez (España), Bodegas y Viñedos Raúl Pérez (España), y la empresa de piscicultura Tempus Mare, que creó el primer espumante fermentado en el suelo submarino llamado Maryamm, en honor al nombre de la diosa del mar en la mitología fenicia.

Por Diego Di Giacomo
diego@devinosyvides.com.ar
Sommelier - Miembro de la Asociación Mundial de Periodistas y Escritores de Vinos y Licores

DeVinosyVides :: Portal especializado en el mundo del vino. Vitivinicultura, enología, bodegas, noticias y material especial.

Copyright 2014 - www.devinosyvides.com.ar - Todos los derechos reservados.