Sábado 24 de agosto de 2013

Sólo el amor salvará al mundo

Además de ser una frase por demás cierta, el título de esta nota es el nombre de una línea de vinos. Unos vinos muy especiales, con los cuales nos topamos por casualidad, y terminamos hallando toda una filosofía de vida y un modo apasionante de sentir la vitivinicultura. Creyendo en un principio que podíamos llegar a tener una conversación telefónica con el enólogo responsable o algún encargado de la bodega, finalmente tuvimos la dicha de catar los vinos personalmente con uno de sus ideólogos.

Hace aproximadamente un mes, compré un vino llamado "Sólo el amor salvará al mundo", que tenía una etiqueta muy particular (tanto como su nombre) que ilustra esta nota , decía ser "orgánico", "sin sulfitos agregados", y proveniente de la cepa Cabernet Sauvignon, cosecha 2010. Se unían todos los factores para establecerse una verdadera incógnita acerca de su calidad. Justamente por eso lo compré, sin mayores expectativas. El asunto fue que una vez descorchado, cuando lo probé, quedé profundamente admirado.

El hecho es más relevante aún, teniendo en cuenta que mi estado de ánimo era propenso a encontrar dentro de la botella algo estándar, o incluso de baja calidad (recordemos que los estados de ánimo son muy influyentes al degustar un vino, ya que se ven afectados los neurotransmisores). Pero me llevé una muy grande y grata sorpresa. El vino era exquisito, sin aristas, sin exceso de nada, muy prolijo, rico, sedoso...era Vino con mayúsculas...eso no tan común de encontrar en estos días, con tanto vino con exceso de madera y extracción dando vuelta en el mercado.

Fue tanto lo que me gustó, que decidí entrevistar a su creador, ya que la suma del nombre del vino, mas su etiqueta, su modo de elaboración, y su excelente calidad daban como resultado una historia digna de ser contada. Si bien el vino es realizado en Mendoza por el enólogo Oscar Cecchín, me encontré con la increíble noticia que sus autores intelectuales viven en nuestra región. Se trataba del reconocido sommelier barilochense Nicolás Noceti y de Pablo Quiroga, dueño de la vinoteca "Alma" de El Bolsón.

Me contacté con Nicolás, quien con una amabilidad gigante me citó en el Kandahar Club House del golf Llao Llao para mantener una entrevista y catar los vinos. Al llegar al lugar, había una mesa reservada. Nicolás y su esposa Rebeca fueron descorchando un Malbec, un Cabernet Sauvignon, y un espumante demi-sec realizado 100 % con la uva Moscatel. Los tres ejemplares fueron realmente una delicia, cada uno con sus cualidades distintivas.

"La idea nació para vender algo diferente de lo que abunda en el mercado", relata Nicolás. Y continúa: "como Pablo vende los vinos de Cecchin en su vinoteca con mucho éxito, decidimos tener una reunión con él, considerando que los clientes directamente le piden a Pablo 'ese vino natural tan rico', lo cual marca una tendencia. Entonces viajamos a Mendoza en septiembre de 2012, y estuvimos diez días probando los vinos. Luego Pablo ideó la etiqueta y yo el nombre."

"La historia de la frase 'Sólo el amor salvará al mundo' viene de cuando yo vivía en Buenos Aires y viajaba en tren. Siempre subía un señor vestido de traje a tocar el bandoneón, diciendo que era el ahijado de Pepe Biondi, el cual al finalizar su función decía: 'Recuerden que sólo el amor salvará al mundo', y dejaba a todos los pasajeros pensando y con una sensación de bienestar. Además en este vino hay puesto mucho amor, y las cosas salen bien cuando se les pone amor."

"Por otra parte (agrega Rebeca), la frase tiene un dejo de añoranza, que es lo mismo que tiene este vino, ya que es vino en su estado más puro. Y también, como decía Nicolás, evoca el cuidado, amor y atención que se pone en su proceso de elaboración." Fue así entonces que en febrero de 2013 empezaron a comercializar el "Sólo el amor salvará al mundo", un vino que no sólo es orgánico, sino que también (aunque no posea la certificación) es biodinámico.

Como indicamos ya en más de una oportunidad, esta forma de hacer vinos, es todo un modo de vida en sí mismo, a tal punto que el arado del suelo en los viñedos de Cecchín se sigue haciendo a caballo. Y si tuviésemos que brindar datos puntuales relevantes sobre el proceso de vinificación, podríamos decir que las uvas son cuidadas en el viñedo con métodos naturales, sin el uso de tratamientos con cobre; la cosecha se realiza a mano en pequeños canastos; y la fermentación la hacen las mismas levaduras que trae la uva desde el terruño, de un modo más prolongado y lento que las levaduras de laboratorio.

Eso también se debe en determinada medida a que la marcha fermentativa transcurre a una temperatura un poco más baja de lo habitual, para evitar desviaciones que no podrían ser salvadas sin el uso de sulfuroso. "Son otras expectativas, prima por sobre todo la paciencia...el vino se hace solo, y se lo debe esperar" resume Nicolás. Se debe destacar que el vino resultante cuenta sólo con la ínfima proporción de sulfitos que le confieren las levaduras como un producto secundario de la fermentación, haciendo las veces de conservante natural. No hay agregados.

Los vinos tampoco pasan por madera, su estancia es en los tanques, y de allí a la botella. Pura fruta. El sommelier Nicolás Noceti recomienda consumir estos vinos al comprarlos, o a lo sumo guardarlos por un breve periodo, aunque "han habido excepciones en las cuales descorchamos un vino de éstos que tenía siete años de guarda y estaba perfecto...y eso que la botella había quedado parada a la intemperie en las instalaciones de Cecchín."

En esta primera etapa, del Malbec se produjeron 3.000 botellas, del Cabernet Sauvignon 700, y la misma cantidad del Carignan (una variedad bastante difícil de hallar en nuestro país). Los vinos son ricos, armoniosos, un fiel reflejo del terruño, en fin: un placer absoluto. En cuanto al particular espumante 100 % Moscatel, el mismo se realiza con una sola fermentación (no con dos como es lo habitual), entonces el vino base y la toma de espuma se hacen simultáneamente en tanques herméticos. El resultado es un néctar con 38 gramos por litro de azúcar residual, con todos los aromas imaginables para estos tipos de uvas.

Existen casos en los cuales un producto es tan bueno, que sobran las palabras pacatas y rebuscadas para describirlo. Este es sin dudas uno de esos casos.

El proyecto de Nicolás, Rebeca y Pablo con los vinos "Sólo el amor salvará al mundo" de Cecchín es digno de ser destacado y halagado, más aún siendo que se trata de habitantes de Bariloche y El Bolsón.

Si Usted lo desea, puede adquirir estos vinos en Bariloche en los siguientes lugares:

Almacén Don Diego (Pioneros altura kilómetro 4,500)

Núcleo Orgánico (Quaglia frente a La Anónima)

Vinoteca La Mexicana (Mitre 288)

Vinoteca Momentos del Nahuel (Elflein frente al shopping)

La Tienda Orgánica (Campichuelo 1197)

Restaurantes Kandahar e Il Gabbiano

Por Diego Di Giacomo
diego@devinosyvides.com.ar
Sommelier - Miembro de la Asociación Mundial de Periodistas y Escritores de Vinos y Licores

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